Carta de bienvenida al blog del Dojo Zen de Málaga.

En la imagen Taisen Deshimaru durante una conferencia y Raphaël Doko Triet en las postura de zazen

Si hay alguna anécdota que mi maestro Raphaël Dôko Triet ha contado muchas veces es lo que Sensei  apelativo con el que los antiguos discípulos del maestro Taisen Deshimaru se referían a él les dijo cuando se despidió de ellos en el aeropuerto de París para volver a un Japón del que ya no retornaría jamás: “continuad zazen, continuad zazen eternamente”.

Sensei llegó a París en el año 1967, solo, sin apenas dinero, sin conocer a nadie. Se instaló en un pequeño local donde practicaba masajes de Shiatsu para sostenerse económicamente. Hombre de mundo, ejecutivo en empresas, fue ordenado monje por Kodo Sawaki poco antes de morir, a pesar de practicar con él durante muchos años. Ya muy enfermo, el anciano Kodo le entregó su kesa y su cuaderno de notas y le pidió que fuera a Europa para dar a conocer el Zen, zazen.

Este hombre, de pequeña estatura, llevó a cabo una labor inmensa. Durante los quince años que duró su misión, aglutinó entorno a él a miles de practicantes, dio a conocer zazen por toda Europa…

El resto es historia. Este hombre, de pequeña estatura, llevó a cabo una labor inmensa. Durante los quince años que duró su misión, aglutinó entorno a él a miles de practicantes, dio a conocer zazen por toda Europa, ordenó a cientos de bodhisattvas y monjes, inauguró numerosos Dojos y fue el impulsor del templo de la Gendronnière en Blois, Francia, sede de la Asociación Zen Internacional. Desde entonces, sus discípulos han continuado su labor siguiendo la impronta de Sensei, su espíritu.

El Zen, zazen, es una vía de autoconocimiento y transformación que se remonta a la experiencia del Buda Shakyamuni hace dos mil seiscientos años. Una de sus particularidades es que es una enseñanza que se transmite de “persona a persona” o como decía el maestro Kodo Sawaki de “mano caliente a mano caliente”. Es por esta razón que las palabras de Sensei adquieren una profunda significación para nosotros.

El Dojo de Málaga inicia una nueva etapa. Desde principios de los años ochenta, algunos meses después de la conferencia que el maestro Deshimaru dio en Barcelona en 1979 y que fue el germen de la apertura de los primeros Dojos en España, hemos ofrecido la práctica de zazen en nuestra ciudad de manera ininterrumpida. Desde entonces, muchas personas han conocido el Zen en Málaga, lo han practicado en distintos locales, con diferentes responsables, pero, lo esencial, es que hemos continuado transmitiendo zazen “de persona a persona”, tal y como Sensei pidió a sus discípulos la última vez que se vieron en el aeropuerto de París.

Gassho.

Monje Gonzalo Nindô Laguillo

Gonzalo Nindô Laguillo

Monje Zen discípulo de Raphaël Doko Triet y responsable del Dojo Zen de Málaga